lunes, 18 de enero de 2010

Algunas notas sobre el anarquismo en Extremadura

Ángel Olmedo Alonso
[Algunas notas sobre el anarquismo en Extremadura. Desde sus inicios hasta el establecimiento de la II República]

1. LOS PRIMEROS PASOS ORGANIZATIVOS.

El movimiento libertario en Extremadura ha sido muy poco estudiado. Es cierto que los datos son escasos y que parece que la presencia de los socialistas era mayoritaria. Hemos, sin embargo, de hacer algunas precisiones. Existe material interesante sobre este movimiento que poco a poco va saliendo a la luz pública y que sin duda servirá para conocerlo un poco mejor y llenar algunas lagunas.

Desde los primeros momentos en los que llegan a España las ideas del Internacionalismo Obrero contamos con la presencia de sociedades adscritas en Extremadura. Estas sociedades pertenecían a la F.R.E.[1] (Federación de la Región Española), sección española de la A.I.T. (Asociación Internacional de los Trabajadores).

Como señala Merinero Martín[2], los lentos cambios que se produjeron en la segunda mitad del siglo XIX posibilitaron el desarrollo del movimiento obrero asociativo:

“La libertad de asociación y reunión dio la posibilidad a las nuevas ideologías que se iban forjando en España, y a los existentes, a poder resurgir. Surgen así, y van a ser temidas y problemáticas las primeras asociaciones o federaciones republicanas y las primeras asociaciones obreras por influencia de la 1ª Internacional”.

La llegada de Giuseppe Fanelli [3] a España portando las ideas de la Asociación Internacional de los Trabajadores (A.I.T.) y de la Alianza de la Democracia Socialista (de tendencia bakuninista) marcará el desarrollo del movimiento obrero peninsular a partir de 1868. La Alianza de la Democracia Socialista se proclamaba colectivista, federalista y anarquista.



Dentro de la A.I.T. convivieron durante algún tiempo tendencias diferentes. Dos de ellas se mostrarían como las más combativas, la marxista y la antiautoritaria o bakuninista. El enfrentamiento interno llevó a la ruptura, quedando cada sección nacional de la AIT a merced de las posturas de sus máximos dirigentes.

La temprana presencia de la tendencia bakuninista o anarquista en España, con la creación de numerosas secciones locales dio una ventaja inicial organizativa muy importante a este sector obrero.

1.1. UN PRECURSOR EXTREMEÑO.

Uno de los primeros extremeños conocidos que fuera miembro de la AIT y de la Alianza de la Democracia Socialista fue Agustín Cervantes del Castillo[4]. Nacido en Llerena (Badajoz) en 1840, estudió Derecho y Filosofía y Letras en Madrid. De escasos recursos económicos, tuvo que buscarse la vida para finalizar sus estudios. Ejerció el cargo de profesor titular de Retórica y Poética en el Instituto de Cáceres y después fue funcionario del Gobierno Civil. Posteriormente se trasladó a Córdoba donde entró en contacto con los Internacionalistas de Madrid. Junto con Rafael Suárez, José Navarro y Francisco Barrado constituyeron la sección de Oficios Varios y más tarde la Federación Local de Córdoba. Todos ellos eran miembros de la Alianza.

Su vida transcurrió de forma bastante azarosa. Se casó con una joven de elevada posición social. Su militancia en el balbuceante asociacionismo obrero le acarreó numerosos enfrentamientos con las estructuras sociales dominantes e incluso con los sectores republicanos. Su posición ideológica coincidía poco con los cánones sociales que se suponían a una persona de su posición.

Agustín Cervantes escribió acerca de cuestiones sociales. Uno de sus trabajos lleva el título de “Tres discursos socialistas sobre la propiedad y la herencia”. Su obra fue calurosamente recomendada por el periódico anarquista “El Condenado”. Durante el curso 1873-74, en pleno período de represión contra los internacionalistas por parte del gobierno de Castelar, se desató una campaña contra él por su postura librepensadora.

Al finalizar el curso permutó su cátedra y volvió a Extremadura donde murió poco después.

1.2. EL PROCESO ORGANIZATIVO EN LA REGIONAL EXTREMEÑA

La Internacional en España se organizaba desde las secciones de los diferentes oficios que formaban las federaciones locales en cada pueblo o ciudad. Estas, unidas mediante pactos federales, a su vez formaban las federaciones comarcales. Todas las federaciones comarcales formaban la Federación Regional Española. Existía una Comisión Federal, organismo creado a nivel estatal como aglutinador de todas las secciones de la Internacional en España. Sus funciones eran meramente las de coordinadora entre las secciones que conformaban las diferentes regiones.

Aunque de forma muy lenta, también en Extremadura comienzan unos primeros intentos de organización. Desde fecha temprana surgen sociedades obreras en Extremadura que mantienen contactos con la Federación. Francisco Mora[5] menciona la existencia de una sociedad obrera en Cañaveral (Cáceres) en el año 1869, que era miembro de la A.I.T.

Este mismo autor señala para el Congreso celebrado en Valencia en 1870 la existencia de 12 federaciones locales, con 45 secciones de oficio, 3.000 miembros cotizando y 2.000 sin cotizar a nivel nacional. Entre las federaciones en constitución señalaba las de Montehermoso (Cáceres) y Cabeza del Buey (Badajoz). Entre septiembre y diciembre aparecen adhesiones individuales de Calzadilla de los Barros (Badajoz)

En el Congreso de la F.R.E., iniciado el 25 de diciembre de 1872 en Córdoba estuvo presente una delegación extremeña. La FRE contaba con 101 federaciones locales y 332 secciones de oficios. En este Congreso se consumó la ruptura con la minoría partidaria de la línea marxista, que había formado el 7 de julio de este mismo año la Nueva Federación Madrileña, núcleo inicial del Partido Socialista.

En el congreso de Zaragoza de 1872 se dividió la estructura organizativa de la Internacional en cuatro zonas: Norte, Sur, Este, Oeste. Según Mora[6], en el informe sobre direcciones de las federaciones locales y secciones de oficio de que constaba la Federación al 10 de febrero de 1872, había 70 secciones y 100 en constitución.

En la Comarca del Oeste aparecían como constituidas, entre otras, las de Plasencia (cuyo contacto era Francisco Iglesias Santiago), Calzadilla de los Barros (Badajoz, su contacto era Manuel Lozano). Entre las que estaban en constitución se encontraban las de Badajoz (con Antonio López, hijo, como responsable), Montehermoso, de nuevo aparece Plasencia, en esta ocasión con otro contacto, Antonio Rodríguez de Alfaro; en Cabeza del Buey el contacto era Miguel Pimental y Donaire; para Cañaveral, el contacto era Felipe Boticario.

En la circular[7] a todas las federaciones locales y secciones de la Región Española de la federación Barcelonesa, del 17 de marzo de 1873, aparecía Plasencia, con una sección y seis miembros. En otra lista de este mismo año aparecía en la Comarca del Oeste los nombres de Cáceres, Badajoz, La Morera (Badajoz), y Plasencia junto a Salamanca, León y Zamora.

En otra circular[8] de 1873, de 29 de septiembre, ante la suspensión de garantías constitucionales, se recomendaba a las organizaciones que continuaran sus actividades, y si eran prohibidas y sus locales cerrados, que protestaran. Entre las direcciones a que fue enviada aparecen las siguientes de Extremadura: Fuente del Maestre, Villalba de los Barros y Aceuchal.

1.3. LAS DIFICULTADES DE LA ORGANIZACION

Estas primeras asociaciones arrastraban una difícil existencia, el radicalismo de su mensaje en la sociedad decimonónica y la prohibición gubernamental. No obstante, las constantes crisis de subsistencias, que de forma periódica afectaban a los campesinos extremeños, favorecía la protesta. Esta se manifestaba unas veces en forma de motines, otras mediante la ocupación de tierras, la destrucción de cercados o el incendio de cosechas y talas de árboles. La aparición de estas sociedades vino a dar cuerpo doctrinal y organizativo a lo que hasta entonces eran expresiones espontáneas del malestar obrero.

La F.R.E. vivió un período de clandestinidad entre los años 1874-1881 debido a la prohibición gubernamental tras la Restauración Borbónica, no obstante la creciente organización obrera se mantuvo. En el Congreso Regional clandestino, celebrado en junio de 1874 aparecen las siguientes localidades en la Comarca del Oeste[9]:

“Aceuchal, La Morera, Candelario, Béjar, Fuente del Maestre, León, Navas del Madroño, Plasencia, Santa Marta de los Barros, Trujillo, Villalba de los Barros. En total 11 federaciones con 11 secciones. En constitución aparecían las de Cañaveral, La Calzada, Cabeza del Buey, Casas del Monte, Montehermoso, Peñaranda de Bracamonte y Zamora”.

En una circular del Comité Federal de este mismo año se explicaba la forma de mantener los locales abiertos, a pesar de la represión. Para ello se recomendaba el cambio de estatutos[10] de las sociedades obreras.

En 1875 al acentuarse la represión se decidió cambiar los congresos por conferencias comarcales, mucho más fáciles de convocar y más operativos por ser grupos menores. Las comarcas en que quedó dividida fueron: Cataluña, Valencia, Murcia, Andalucía del este, Andalucía del oeste, Extremadura, Castilla la Nueva, Castilla la Vieja y Aragón.

En una memoria[11] de 1876-77 sobre la organización territorial se afirmaba que a Cataluña la representaban 13 Federaciones locales, a Levante 4, a Andalucía del Este 10, a Andalucía del Oeste 21 y a Extremadura 14. Entre estas estaban las de Badajoz, Plasencia y Trujillo. Estos primeros momentos fueron difíciles y se centraron sobre todo en el desarrollo de los conceptos ideológicos y organizativos. En las conferencias de 1876-77 se mantenían en sus conclusiones la confianza en una revolución social, y con la finalidad de ir preparando su llegada se tomaron diversos acuerdos. La organización y la creación de los comités de acción revolucionaria tuvieron gran importancia en este período para los internacionalistas, su finalidad era establecer los principios anarco-colectivistas según el acuerdo XVII de las conferencias de 1876.

Las Federaciones y secciones con las que mantenía relaciones la Comisión Federal de 1877 en Extremadura eran:

“Secciones de Oficios Varios de Aceuchal, Badajoz, Fuente del Maestre, Nogales, Santa María de los Barros, Villalba de los Barros, Plasencia, Trujillo, Almaraz y Brozas. Todas estas secciones formaban la Federación Comarcal de Extremadura”[12] .

Hasta 1881 fue un período de gran represión anti-internacionalista que diezmó los cuadros de militantes y debilitó la organización. En este año la F.R.E. se autodisolvió, pero con la subida al poder de Sagasta se inició una mayor libertad de asociación y volvió a reorganizarse el movimiento libertario bajo el nombre de Federación de Trabajadores de la Región Española (F.T.R.E.), que se proclamó heredero de la FRE y anarco-colectivista, aunque con un tono más moderado.

A pesar de los altibajos, la organización obrera anarquista había logrado extenderse ampliamente. En el Congreso de la FTRE de Sevilla en el verano de 1882 contaba con 57.934 afiliados en 663 secciones y 218 localidades. La otra gran rama de la organización obrera crecía de forma más lenta. El Partido Socialista, fundado en 1879, contaba un año después con 16 secciones a nivel nacional y en 1890, con 23 secciones; en 1894 contaba ya con 42. Por su parte la Unión General de Trabajadores (U.G.T.) tenía 27 secciones y 3.355 afiliados en la fecha de su fundación, en 1890 contaba con 36 secciones y 3.896 afiliados. En 1893 contaba con 110 secciones y 8.848 afiliados[13] .

La extensión de la organización llevaba aparejada una mayor actividad reivindicativa, aunque no siempre se llevaba a buen término. En 1883 la Revista Social[14] recogía la noticia según la cual en Villanueva de la Serena existían entre los agricultores hasta 80 dispuestos a organizarse, pero se produjo el arresto de 19 de ellos y desapareció el núcleo organizador. La táctica gubernamental para acabar con este intento de organización fue acusar a este grupo de estar relacionado con la temida “Mano Negra[15] ” andaluza. En 1887, según datos de Ricardo Mella, existían 25.800 anarquistas activos y 53.400 simpatizantes. En Extremadura cifraba el número de 200 a 400 entre militantes y simpatizantes.

Además de las dificultades organizativas también las continuas disputas por cuestiones ideológicas contribuían a dificultar la organización obrera. Es en estos años cuando se inició, dentro del anarquismo, el debate entre los anarco-colectivistas y los comunistas libertarios. Mientras los colectivistas proclamaban que cada uno debía recibir en la sociedad futura según el trabajo que aportara a la sociedad, los segundos seguían la corriente kropotkiniana de "a cada uno según sus necesidades, de cada uno según sus fuerzas", cada uno debía aportar lo que buenamente pudiera y recibir lo que necesitara. Tras un largo debate los comunistas libertarios acabaron imponiéndose, aunque esto no significó la desaparición de los colectivistas.

1.4. LA ORGANIZACION LIBERTARIA A PRINCIPIOS DE SIGLO EN EXTREMADURA.

A finales del XIX surgió en la ciudad de Badajoz un grupo anarquista que celebraba conferencias periódicas. Más tarde surgió la sociedad obrera “Germinal”, que publicaba el periódico “El Obrero”. Este periódico tuvo una gran influencia en la ciudad a principios de siglo. Conocemos su existencia a través de los periódicos de la época, especialmente el republicano-progresista “La Coalición”. En opinión de “La Coalición” [16] la sociedad obrera “Germinal” se reclamaba heredera de las teorías de los revolucionarios como Babeuf, Blanchi, Saint Simón, Blanc, Proudhon y Bakunin.

Aunque desde los primeros momentos ciertas tendencias republicanas estaban muy cerca de las anarquistas, sus relaciones no estarán exentas de enfrentamientos. Así se observa una cierta simpatía[17] por parte de los republicanos hacia esta sociedad que estamos viendo, pero también hubo importantes roces.

Especial repercusión tendrá en la prensa la negativa de esta sociedad obrera a apoyar a los republicanos en las elecciones. Parece que en un artículo publicado en “El Obrero”, órgano de la sociedad obrera Germinal, titulado “Que se vea claro” se desmentía su posible apoyo a los republicanos. Los republicanos de “La Coalición[18]” replicaron con otro artículo titulado “Para claros, nosotros”, en el que defendían que contaban con el apoyo obrero. De esta polémica se hizo eco el periódico “Nuevo Diario de Badajoz” quien recogía bajo el título “El meeting de ayer[19] ”:

“Se pretendió levantar el espíritu de la clase obrera a favor de la causa republicana, y quedó de manifiesto que los obreros no están dispuestos a servir de cascabel a los que aspiran a la representación popular en el Municipio (...)”

“No consiguieron su objeto los republicanos, y sólo sirvió el acto realizado ayer para patentizar que la Sociedad Germinal obrera no es partidaria de acudir a las urnas.”

A pesar de la existencia de pequeños núcleos, parece que hasta principios del siglo XX no comienza la reorganización de los grupos libertarios extremeños. Según Manuel Buenacasa, historiador del movimiento obrero y militante de la C.N.T.

“El intento más serio que conozco en la región extremeña se realizó en 1904 hallándome en Fuente del Maestre. Aunque ignorante de las cuestiones sociales, pues era yo muy joven, recuerdo que entre los grandes terratenientes y ganaderos de cerdos había gran pánico a causa de las continuas exigencias de los jornaleros”[20].

En 1907, del 21 al 24 de noviembre se constituyó la Federación Regional Extremeña de Sociedades Obreras en Mérida[21]. Las conclusiones aprobadas en la reunión recuerdan a las adoptadas por aquel entonces por el órgano de expresión de los trabajadores catalanes “Solidaridad Obrera”[22].

“Pero luego leí en Solidaridad Obrera de Barcelona (1907) que en Extremadura existía una Federación Regional con las ideas y las aspiraciones de la vieja Federación Regional Española”.

“A la Federación Extremeña pertenecían sociedades de trabajadores de varios pueblos entre los que se encontraban las de Fregenal, Don Benito, Mérida, Fuente del Maestre, Villafranca, Montijo, Higuera la Real, Zahínos, Jerez de los Caballeros, Almendral, Llerena, Arroyo, Encinasola (en la provincia de Huelva), Barcarrota, Fuentes, Torre de Miguel Sesmero y Azuaga.”

En 1908 se celebró un Congreso en Azuaga[23], donde se acordó adherirse a la Federación Regional Catalana de Solidaridad Obrera y junto a los obreros agrícolas de la región valenciana, federaciones locales de La Coruña, Zaragoza y otras toma cuerpo la idea de crear un organismo obrero revolucionario. En este congreso estuvieron representadas sociedades obreras de:

“Mérida, Fregenal, Zahínos, Fuentes de León, Montijo, Higuera la Real, Jerez de los Caballeros, Llerena, Azuaga, Arroyo de San Serván, Almendral, Torre de Miguel Sesmero, Encinasola, Don Benito y Barcarrota”.

El Consejo de Solidaridad Obrera de Cataluña convocó un Congreso en 1910 a nivel de todo el Estado español en el que nació la Confederación Nacional del Trabajo (C.N.T.). Se pasaba así de las antiguas organizaciones de resistencia al capital al sindicalismo revolucionario.

1.5. PRINCIPALES ZONAS DE INFLUENCIA ANARQUISTA

Podemos distinguir dos grandes polos de difusión de las ideas libertarias en Extremadura dentro del presente siglo. Por un lado la influencia madrileña se manifiesta a través de Navalmoral de la Mata [24] y toda su comarca hasta Plasencia y sus alrededores. En el norte de Cáceres tenemos que señalar la existencia de otro polo importante, el que desde la vecina localidad de Béjar se extendía por el Valle del Ambroz, especialmente Hervás y Aldeanueva del Camino.

En Hervás también existía desde hacia siglos un enclave de la industria textil. La cercanía entre estas localidades y las afinidades industriales permitirían la extensión de las ideas organizativas sindicalistas.

De esta forma algunos núcleos aislados de obreros más o menos organizados, pero seguros de contar con un importante apoyo llevaron a cabo numerosos intentos por modificar su situación social. En algunos casos recurriendo a acciones espectaculares.

En el turbulento año de 1917, una ola de intentos revolucionarios se extendió por todo el país. El acicate que supuso el triunfo de la Revolución Rusa quedó patente en el reforzamiento de la línea revolucionaria dentro del movimiento obrero español. Así nos encontramos con algunas noticias de prensa que hacen referencia a algunos intentos de expropiación revolucionaria como el que sucedió en Valdeobispo (Cáceres), cuyos obreros ocuparon algunas dehesas, negando la propiedad a sus dueños y originando algunos sucesos violentos.

En la prensa viene recogido como el “Cantón anarquista de Valdeobispo”[25]. No obstante el término “anarquista” se utilizaba con un carácter meramente genérico.

Otro importante núcleo de donde parte la influencia anarquista hacia Extremadura es Andalucía a través de los pueblos del sur de Badajoz. No debemos olvidar que Sevilla fue siempre uno de los bastiones del anarcosindicalismo ibérico. La influencia sevillana está ampliamente documentada. A los contactos normales entre los sindicatos, hay que unir los contactos establecidos a través del intercambio de trabajadores asalariados en faenas del campo, especialmente la recolección y el desplazamiento temporal para trabajar en la ciudad de Sevilla.

Fue igualmente importante el papel de notorios militantes libertarios andaluces desterrados a estas tierras. Es el caso del incansable propagandista andaluz, ya señalado anteriormente, Sánchez Rosa, zapatero y fundador de escuelas libertarias. También hay que destacar al doctor Pedro Vallina, conocido como el médico de los pobres. Ambos fueron desterrados en 1919 a la Siberia Extremeña junto con Roque García y un tal Chacón. Sánchez Rosa quedó en Herrera del Duque, los dos últimos en los pueblos cercanos, mientras Vallina fue conducido a Fuenlabrada de los Montes. En sus memorias el doctor Vallina afirmaba que:

“Toda aquella zona estaba dormida, despertó espléndidamente bajo la influencia de nuestras ideas, Castilblanco de los Montes entre otros”[26] .

Toda esta zona, que linda con la provincia de Ciudad Real, tenía un potente movimiento obrero en las zonas mineras, especialmente en Almadén donde era notoria la influencia de la C.N.T. En 1921 es de nuevo desterrado el doctor Vallina a Extremadura. Poco antes de la sublevación del 17-18 de julio de 1936 se encontraba este personaje en el extremo norte de la provincia de Badajoz. Dice en sus memorias que el pueblo más importante de la comarca era Siruela[27], de donde irradiaba su propaganda a una extensa zona que comenzaba en Cabeza del Buey y acababa en los límites de las provincias de Cáceres y Toledo, con una prolongación hasta las minas de Almadén.

En momentos de debilidad de la organización extremeña, los sindicatos de la provincia de Badajoz formaban junto con los andaluces la Regional de Andalucía-Extremadura. Por su parte, los sindicatos de Cáceres, al pertenecer sus núcleos más importantes al entorno de Navalmoral de la Mata[28] , se integraban en la Regional Centro, a la que pertenecía también Madrid.

En el verano de 1923 se reunió en Valencia un Pleno secreto de la C.N.T. en el que se acordó que ante la inminencia de un golpe de estado, el Comité Nacional de esta organización se trasladase a Sevilla y fuese su Secretario General Manuel Adame, que asistía al Pleno en la delegación de Andalucía-Extremadura. Con la dictadura del General Primo de Rivera, los anarcosindicalistas perdieron gran parte de su influencia y estructuras organizativas al ser declarada ilegal la central sindical.

La prohibición de la C.N.T. obligó a sus militantes a pasar a la clandestinidad y mantener unas mínimas estructuras sindicales y a otros a refugiarse en asociaciones obreras con otros nombres o a integrarse en asociaciones socialistas (U.G.T.) que mantuvieron su legalidad durante el periodo de la dictadura de Primo de Rivera. Esto permitía a sus militantes seguir en cierto modo en activo hasta que llegaran tiempos mejores. En muchos casos existían “Centros Obreros” donde convivían las diferentes tendencias obreras[29].

Esta actuación, que ya se había puesto en práctica en etapas anteriores con las organizaciones de la F.R.E y la F.T.R.E, explicaría la rápida reorganización que se llevó a cabo en los primeros momentos de la República, cuando las circunstancias políticas permitieron una mayor libertad sindical.

Tras la caída de la dictadura, comenzó una rápida reorganización libertaria en la que casi nadie confiaba. La zona del sur de Badajoz tuvo gran actividad[30]. Los sindicatos de la C.N.T. se desarrollaron en Fregenal de la Sierra, Jerez de los Caballeros, Fuente de Cantos, Usagre, Bienvenida, Llerena, Campillo de Llerena, Guareña, Quintana, Berlanga, Malpartida de la Serena, Malcocinado, Don Benito, Villanueva de la Serena, Mérida[31].

En la provincia de Cáceres la influencia cenetista se extendió desde Navalmoral de la Mata a Jarandilla, Peraleda de la Mata, Hervás, Aldeanueva del Camino, Oliva de Plasencia, Talayuela, Pasarón de la Vera[32] , Valdehúncar y otras localidades[33] .

NOTAS:

[1] Nettlau, M. La Première Internacionale en Espagne (1868-1888). D. Reidel Publishing Company Dordrecht-Holland, 1969. Afirma este autor sobre el origen de esta organización: “Por la estadística enviada por Anselmo Lorenzo a la Conferencia de Londres, en septiembre de 1871, se deduce que la Federación Española se constituyó definitivamente el 1 de septiembre de 1870”. pág. 85.

[2] MERINERO MARTIN, Mª J. “Los Tiempos actuales”. Historia de Extremadura. Tomo IV. Ed. Universitas-Consejería de Educación y Cultura. 1985. pág. 891.

[3] De origen italiano, fue enviado a España por Bakunin en 1869 para difundir el pensamiento de la Internacional y el de la Alianza para la Democracia Socialista. Para estos primeros momentos de organización internacionalista puede verse la obra de unos de los que más contribuyeron a ello. Lorenzo, Anselmo. El proletariado militante. Madrid, Ed. Alianza. 1974. También desde un punto de vista histórico puede consultarse la obra de Termes, J. Anarquismo y sindicalismo en España. La I Internacional, (1864-1881). Barcelona, Ed. Ariel. 1972.

[4] Abad de Santillán, D. Historia del movimiento obrero español. Madrid, Éd. Zero. 1968. También NETTLAU, M. op. cit. pág. 164. Tomo I. Aparece aquí una mención de este personaje.

[5] Mora, Francisco. Historia del Socialismo Obrero Español. Madrid, 1906. pág. 61.

[6] Mora, Francisco. Historia... op. cit. Madrid, 1906. pág. 93.

[7] Nettlau, M. Op. Cit. pág. 163.

[8] Nettlau, M. Op. Cit. pág. 222.

[9] Nettlau, M. Op. Cit. pág. 254.

[10] Esta táctica fue utilizada en numerosas ocasiones por las sociedades obreras anarquistas para mantener vivas sus organizaciones y esperar, mientras duraba la persecución, tiempos mejores. Así sucedió en Navalmoral de la Mata con la Federación Obrera (integrada en la C.N.T.), pero que tenía una denominación y unos estatutos propios. Hemos estudiados sus estatutos de 1920, que son los que presentan de nuevo para su legalización en 1930. Durante la dictadura de Primo de Rivera mantuvo en los primeros años vida semi-legal. Hay una petición 7-II-1924 del Delegado Gubernativo al Gobernador para autorizar o no una reunión de esta sociedad. Finalmente se concedió únicamente para revisión de cuentas, elección de cargos y otros asuntos menores. Al contar con una denominación de “Federación Obrera”, dificultaba la ilegalización de esta sociedad cuando era ilegalizada la CNT, pudiendo, en algunos casos, mantener su vida orgánica.

[11] Nettlau, M. Op. Cit. pág. 276.

[12] Abad de Santillán. Op. Cit. pág. 379.

[13] Cifras recogidas de la obra de Tuñón de Lara. El movimiento obrero en la Historia de España. Madrid, Ed. Sarpe. 1986. pág. 257. Tomo I.

[14] Revista Social, Madrid. Surgió el 11 de junio de 1881. Los números en que está recogido fueron los del 15, 22 y 29 de marzo. Otros periódicos, en este caso los extremeños “El Diario”, órgano de los republicanos-federales, y “La Crónica” recogían este incidente. Parece ser que un numeroso grupo de jornaleros se negaba a trabajar si no recibían el salario acordado en la reunión de su sociedad obrera.

[15] Al parecer poco tiempo antes habían sido detenidos en Olivenza varias personas procedentes de Andalucía con propaganda internacionalista. Pecellín, M. publicó un artículo en la Revista Alminar, nº 46, junio de 1983, sobre la posible existencia de la Mano Negra en Extremadura. En este artículo llegaba a la conclusión de todo fue un montaje para impedir el desarrollo de la incipiente organización obrera.

[16] “A ‘El Obrero’, cuestiones sociológicas”. Periódico “La Coalición”. 26-junio de 1901.

[17] Existe afinidad ideológica en algunos puntos, no olvidemos que el republicano-federal PI Y MARGALL será el traductor y divulgador de las ideas federalistas de PROUDHON en España. En los primeros momentos muchos anarquistas procedían de esta corriente republicana.

[18] Periódico “La Coalición”, 18-XI-1901.

[19] Periódico “Nuevo Diario” de Badajoz, 2-XI-1901.

[20] Buenacasa, M. El Movimiento Obrero Español. Madrid. Ed. Júcar. Ed. Amigos del autor. 1978. pág. 181.

[21] Buenacasa, M. Op. Cit.

[22] Solidaridad Obrera fue en principio un periódico en torno al cual se organizaron los trabajadores anarquistas barceloneses, posteriormente se convirtió en organización obrera catalana para dar paso a la C.N.T. en 1910. Becarud y Lapouge. Los anarquistas españoles. Barcelona, Ed. Anagrama. 1972.

[23] Buenacasa, M. Op. Cit.

[24] Navalmoral de la Mata fue uno de los más importantes núcleos anarquistas en Extremadura. Desde esta localidad irradiaba la propaganda libertaria por toda la comarca. Al menos desde principios de siglo existió una Federación Obrera, integrada en la C.N.T. La organización anarcosindicalista en Navalmoral se mostró muy activa. A.H.P.C. Sección Estatutos.

[25] Chamorro, Víctor. Historia de Extremadura. Valladolid. 1983. pág. 322. Tomo IV.

[26] Vallina, Pedro. Mis Memorias. Méjico. Ed. Tierra y Libertad. 1971.

[27] En esta zona aún hay personas que tienen como “mote” o apodo los de la CNT. (Recogido fuentes orales de la misma localidad).

[28] Además de éste sindicato existieron otros organismos anarquistas como el Ateneo antes mencionado o la FAI. Gómez Casas, J. Historia de la F.A.I.Madrid, Ed. Zero. 1977, señala la presencia de representantes de Navalmoral, Jarandilla y Plasencia en un Pleno Nacional de esta organización en febrero de 1936.

[29] Pachón Núñez, Olegario. “Cuando regresé a Bienvenida (proclamada la República) me encontré con la Casa del Pueblo constituida (...) Sin pérdida de tiempo me puse en contacto con mis numerosos amigos y constituimos un grupo confederal dentro de la Casa del Pueblo, al que denominamos “Los esclavos se rebelan”. Poco después organizamos las Juventudes Libertarias y absorbimos inmediatamente a las Juventudes Socialistas”.

Recogido de su obra: Recuerdos y consideraciones de los tiempos heroicos. Testimonio de un extremeño. Barcelona. Ed. del autor. 1975. pág. 14.

[30] Pachón Núñez, O. En la correspondencia con él mantenida aportaba, en cuanto a la importancia de algunas sociedades, los siguientes datos: “Teníamos sindicatos de la C.N.T. tan importantes como el de Fuente de Cantos, con más de 1.000 afiliados, Bienvenida, con 200 afiliados, Fregenal de la Sierra, con 500 afiliados, Azuaga con 400 afiliados, que además en este pueblo sacábamos un periódico titulado “El Amigo del Pueblo”. En Mérida teníamos también un sindicato bastante importante que la mayoría eran ferroviarios. También teníamos organización confederal en Jerez de los Caballeros, Peñalsordo, Guareña, Villanueva de la Serena, Usagre, Almendralejo. En otros pueblos existían grupos anarquistas como en Llerena, que constituían además secciones ferroviarias de la C.N.T.”. Carta de fecha 22-IX-1988.

[31] Díaz de Entresotos, B. Seis meses de anarquía en Extremadura. Cáceres. Ed. Extremadura, 1937. Fue este hombre recaudador de Impuestos de Derechos Reales y Registrador de la Propiedad en diferentes localidades. Menciona en su obra la importante presencia tanto de la F.A.I. como de la C.N.T. en Mérida. Al parecer esta última tenía su local en una calle cercana al Ayuntamiento. Desde un punto de vista muy conservador y partidario del bando franquista señalaba la importante actividad que se detectaba en este sindicato. Señalaba que se escuchaban continuos cánticos revolucionarios y se observaba una incesante entrada de hombres y mujeres en el local de este sindicato. pág. 60 y 112.

[32] En muchas ocasiones aparecen bajo la denominación de Sindicato Unico o Federación Obrera, como en este caso de la localidad de Pasarón. A.H.P.C. Sección Estatutos.

[33] Para conocer algunas de las actuaciones reivindicativas y revolucionarias protagonizadas por las organizaciones anarquistas en la provincia de Cáceres pueden consultarse las obras de F. Sánchez Marroyo. “Las organizaciones obreras en Extremadura durante la II República”. Investigaciones Históricas, 10 (1990) pp. 123-164. García Pérez. Estructura agraria y conflictos campesinos en la provincia de Cáceres durante la II República. Institución Cultural “El Brocense”. Cáceres, 1982.


CNT, 100 años de anarcosindicalismo

El día 1 de Noviembre de 1910, en el local barcelonés del Círculo de Bellas Artes, quedó constituida la CNT (Confederación Nacional del Trabajo). Esta Organización, heredera de la Regional Española de la 1ª Internacional (1870), nació del propio seno del Movimiento Obrero como la primera organización sindical autónoma en este país.

Asumiendo el lema internacionalista “la emancipación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos, o no será”, la CNT se hizo depositaria de la rebeldía popular que, como una corriente soterrada, se opone al poder a lo largo de los tiempos, para emerger triunfante en momentos concretos desde el imperio medio egipcio a la Revolución Francesa, germen de los únicos procesos históricos en que la humanidad avanzó notoriamente por la senda de la libertad, la justicia, la igualdad, la dignidad y el progreso.



Sobre el sencillo acuerdo de crear una organización obrera independiente de los poderes políticos, religiosos y económicos, como condición indispensable para mejorar las condiciones de vida de los trabajadores hasta el fin de la explotación, comenzó la CNT su actividad anarcosindicalista. En pocos años aglutinó la mayoría del movimiento obrero, consiguiendo importantes conquistas sociales y económicas que constituyen ya un legado de valor incalculable para la sociedad actual.

La jornada laboral de ocho horas, la jornada semanal de treinta y seis horas, la erradicación del trabajo infantil, la igualdad de la mujer y la incorporación a los quehaceres diarios de valores como la solidaridad, el federalismo, la ecología, el feminismo, el amor libre, el antimilitarismo, el ateísmo ..., hoy tan en boga, son parte de ese legado que alcanzó su cenit en la Revolución Social de 1936, cuando la utopía -el comunismo libertario- se convirtió en modo de vida cotidiano de todos los territorios liberados

La reacción del capitalismo internacional, permitió al ejército fascista de Franco convertir ese sueño revolucionario en una pesadilla de cientos de miles de personas perseguidas, asesinadas y desaparecidas, tras la victoria golpista en 1939. Mas ni uno solo de los culpables – todos conocidos, algunos políticos en activo- de aquel régimen de terror, uno de los más criminales de la historia, resultó tan siquiera públicamente reprobado, merced al vergonzoso pacto de impunidad con el franquismo, que la izquierda nacional democrática (PSOE, PCE, UGT y CCOO) selló en sus acuerdos de rendición al capital, conocidos como “la transición española” (1977).

Pese a todo, el pueblo siguió defendiendo, muchas veces con su vida, los sencillos principios del anarcosindicalismo: independencia, autonomía, federalismo, autogestión, asamblea, solidaridad y acción directa, es decir, autoorganización para rechazar toda injerencia de partidos políticos u otras instituciones económicas, religiosas, etc. en los asuntos obreros. Huelgas, manifestaciones, represión y tortura fueron la crónica diaria de la dictadura (1939-1976), hasta que con su desaparición el movimiento obrero volvió ilusionado a reconstruir su anhelada CNT (1977). Vivimos nuevos años de incesantes conquista obreras. Las jornadas de Montjuich, o San Sebastián de los Reyes, jalonaron el poderoso renacer confederal en la década de 1970.

El avance del movimiento obrero, de nuevo autoorganizado por la CNT, mediante luchas ejemplares como la huelga de gasolineras de 1978, suscitó la reacción del capitalismo, esta vez apoyado en el estado democrático y su aparato institucional (gobiernos, partidos, jueces, burocracias sindicales, …). El éxito sindical de la CNT fue reprimido policialmente (Caso Scala, 1978) y junto a campañas de silencio y propaganda difamatoria en los medios de comunicación, generaron desastrosas consecuencias para el movimiento obrero de este país.

La debilitación de la presencia anarcosindicalista en el movimiento obrero posibilitó la pérdida de derechos adquiridos tras una larga y dura lucha sindical, por la desregulación y precarización laboral implantadas con la peor de las corrupciones que asolan el país: La Corrupción Sindical. Una corrupción oficialmente silenciada, que pervierte el sindicalismo en general a los ojos de los trabajadores, pero que es protagonizada fundamentalmente por los sindicatos institucionales- CC.OO y UGT-, cuyos "yuppies" sindicales cobran subvenciones y sumas millonarias a gobiernos y empresas como pago a su traición, por aceptar cuantas medidas se adoptan en defensa del capital y su creciente acumulación de beneficios ( EREs, Reformas Laborales, despido libre...)

A pesar de todo, miles de trabajadores y trabajadoras seguimos hoy en esa genuina organización obrera a la que llamamos CNT, manteniéndola exclusivamente con nuestros propios medios, convirtiéndola así en el único ejemplo vivo de sindicalismo de clase, capaz de enfrentarse a la opresión y el control social, la destrucción ecológica del planeta y la sobreexplotación económica, aspectos todos, inherentes al Capitalismo.

2010 tiene para nosotros una connotación especial: se cumple un siglo de existencia de la CNT. Es el centenario de un pueblo y la inestimable lucha de miles de personas, que a lo largo de estos cien años se han dotado de una herramienta ejemplar, a seguir para la clase obrera mundial, por su cultura propia, capacidad autoorganizativa, lucha radical, extensión popular y realizaciones revolucionarias en aras a construir una sociedad antiautoritaria y solidaria.

Estos ideales conforman la noble causa a la que aquí y ahora te invitamos.

viernes, 15 de enero de 2010

CNT, un año de lucha

Documental que narra las luchas realizadas por la CNT madrileña desde el otoño libertario del año pasado al actual. Luchas en las que habría que reseñar la Huelga de la limpieza del metro, el fascismo en la comunidad de Madrid el conflicto con la SGAE y la acción directa presente en los conflictos laborales que se han venido desarrollando en Madrid. La intención de este vídeo es mostrar que tenemos un presente de lucha y un futuro de libertad por conquistar.




miércoles, 13 de enero de 2010

Agenda de CNT Cáceres para enero

- Grupos autogestionados de consumo. Por la soberaní­a alimentaria y la ecología social.
Gonzalo Palomo. Grupo de Autoconsumo Mansalva.
Jueves 14 de enero a las 20:00 horas.

- Desmontando las mentiras de la industria nuclear
.
Incluye la proyección del documental Falsas Esperanzas.
Paca Blanco. Coordinadora de Ecologistas en Acción
Jueves 21 de enero a las 19:30 horas.
Extremadura y miembro del Foro Antinuclear Extremeño.

- Transgénicos, medio ambiente y soberanía alimentaria.

Mireia Llorente. Experta en sostenibilidad de los recursos naturales y miembro de Ecologistas en Acción - Proyecto EcoAgroCulturas.
Jueves 28 de enero a las 20:00 horas.

Todos los actos se celebran en nuestro local de Avenida Hernán Cortés nº 46, bajo.

Entrada libre.

martes, 12 de enero de 2010

Congreso de la Internacional de Federaciones Anarquistas (1968)

Reproducimos aquí, por parecernos interesantes, las conclusiones del Congreso de la Internacional de Federaciones Anarquistas celebrado en Carrara, en agosto y septiembre de 1968

Revolución social libertaria indispensable

La organización de la economía de fondo, orientación y finalidad libertarias y su desarrollo y desenvolvimiento hace indispensable un cambio radical del sistema capitalista y estatal y asimismo del llamado comunista de Estado imbuido de todos los principios marxistas-leninistas. Este cambio implica necesariamente abolir y superar ambos y asentar las bases fundamentales de la nueva economía y de la sociedad anarquista o del socialismo ácrata en marcha hacia ella.



Ni la sociedad anarquista ni siquiera la comunista libertaria se van a realizar por arte de encantamiento ni en un día, ni de manera sincronizada en el plano mundial, en una fase dada de la historia humana universal. La revolución social no será simultánea en cada uno y en todos los países del mundo a la vez. Ni tampoco podrá ser uniforme, a base de un tipo o patrón único, pues las condiciones geográficas, climáticas, étnicas, demográficas, las de desarrollo industrial, de riquezas naturales, de existencia o no de materias primas, de posibilidades agrícolas, las de ambiente, mentalidad y cultura, etc., influirán en sus variantes constructivas, aún bajo la influencia determinante de la savia y de la orientación libertaria, haciendo que, según la densidad de ésta y de los caracteres específicos señalados, aparezcan, no ya sólo universalmente sino en cada país propiamente dicho, el sistema y sus estructuras nuevas bajo perfiles y aspectos polifacéticos, múltiples y pluralistas, en la rebusca de un incesante perfeccionamiento y armonioso equilibrio.

Pero las características esenciales de la sociedad anarquista o anarquizante y de los medios y procedimientos prácticos y eficaces para llegar a ella, deben manifestarse con recios y claros lineamientos para prender en la realidad y abrir surco profundo en ella, con miras a las eclosiones fecundas del mañana libre, ya desde hoy.

La finalidad de la nueva economía libertaria y de la sociedad anarquista debe ser la libertad y el bienestar de todos y de cada uno de los seres que la compongan, en un medio de igualdad social y de solidaridad humana.

Para realizar este fin se hace indispensable la desaparición del Estado bajo todas sus formas de la dictadura, aunque se le llame transitoria, de todas las instituciones autoritarias del capitalismo; de la propiedad privada; de todas las formas y procedimientos de explotación y de opresión del hombre por el hombre, de las clases sociales, rangos, jerarquías y privilegios; del asalariado.

Aunque la revolución social en un país no puede ir, desgraciadamente, en sus primeras fases, más allá de ciertas condiciones determinadas que impondrán inevitablemente las características del propio país y los medios con que el mismo cuente en el momento que estalle o se produzca aquella, al menos en el orden económico, pues la economía globalmente considerada no se crea ni se desarrolla en un instante, desde el primer momento, imprimiendo su huella fecundante y su voluntad realizadora firmemente definida, por parte de los anarquistas se ha de tener la preocupación de plasmar en la realidad la máxima sustancialidad, realizaciones y desarrollo libertarios.

Y el lema debe ser: Libertad, pan, vestido, vivienda, cultura y recreo para todos. De cada uno según sus medios a cada uno según sus necesidades. Habrá que destruir y barrer todos los obstáculos interiores, sobrevivencias de un pasado de autoritarismo y de explotación, que se opongan a la libre organización de la sociedad nueva.

Y no se podrá contar mucho con la solidaridad revolucionaria mundial apoyando la revolución social del país que fuere, sobre todo si se presenta con tipología preponderante definidamente anarquista. Toda ayuda de los bloques predominantes internacionalmente tenderá a la satelización.

Y hay que contar, además, que en todo cambio revolucionario profundo se produce un periodo de marasmo económico, de tanteo experimental, de ajuste de las estructuras más idóneas a los objetivos y fines perseguidos, que pone a prueba la corriente revolucionaria transformadora y su valor y capacidad realizadora y constructiva.

Asegurar la existencia y el funcionamiento libre de la sociedad

Desde el primer momento se hace necesario asegurar la producción, el abastecimiento, incrementar el rendimiento, la productividad, sin explotar al hombre productor, sin extenuarle, sin aprisionarle en normas de trabajo alienadoras.

El triunfo inmediato de la revolución social y su consolidación y las fases futuras de su desenvolvimiento progresivo dependerá en mucho de la propia capacitación social, económica, cultural e ideológica de los trabajadores, de lo que podríamos llamar capacidad específica revolucionaria y libertaria, individual y globalmente considerada. El factor esencial del orden nuevo debe ser el hombre libre y consciente de sí mismo.
Ningún tipo de economía, ya desechando todo cuanto puede suponer sistema capitalista, estatal o comunista de Estado, es consubstancial con el anarquismo.

Nuestro fin es vivir en libertad y hacer todo lo posible para que todos los seres puedan disfrutar de ella y gozar, en igualdad de condiciones, de cuanto la tierra, la naturaleza y el esfuerzo solidario de los hombres pueden proporcionar a todos y a cada uno indistintamente.

Amplia recepción del anarquismo social

Por las mismas razones nuestra concepción del socialismo integral, del socialismo ácrata es amplia y no exhaustiva, ni unilateral ni uniforme en sus posibilidades y modalidades de aplicación práctica. Y si nuestras preferencias van hacia el comunismo libertario, como régimen económico abierto y perfectible, no rechazamos sistemáticamente, aparte de las burguesas y autoritarias, otras modalidades de organización social, ya sean de tipo mutualista, colectivista, cooperativista, etc., siempre que de ellas quede excluida toda raíz de explotación del hombre por el hombre. La libertad de experimentación de modalidades económicas las más justas y adecuadas para dar satisfacción a las necesidades humanas y asegurar al hombre el máximo de libertad y el mayor bienestar, deberán tener vía abierta en la sociedad anarquista, tratando, naturalmente, de que marchen de común concierto con la convivencia del conjunto y del sistema general cimentado en la asociación federativa de los productores libres y de consumidores solidarios.
Libertad de experimentación

La experimentación y coexistencia de modalidades de tipo socializador, mutualistas (Proudhon), colectivistas (Bakunin-R. Mella), comunistas (Kropotkin- Malatesta), cooperativistas (no comercializadas), etc., a la escala local, comarcal, regional o nacional, puede ser posible, dentro del sistema libertario, salvaguardando el principio anárquico esencialmente antiautoritario, fundamentalmente autónomo y federalista. Y máxime si se entiende, como es lógico libertariamente, que la evolución humana y la de las formas sociales no se estanca y que ninguna estructura económica podría considerarse definitiva e inmutable. Crear siempre más libertad, más bienestar, más abundancia de todo, mayor perfección, y las más óptimas condiciones para el pleno desarrollo del individuo, del grupo social, del conjunto humano, tal debe ser la orientación y el fin de la sociedad anarquista, de la organización social y económica libertaria.

Esbozos sociales y económicos libertarios

La economía no puede desarrollarse sin base social. Y donde exista el ser o el grupo humano, surge la sociedad, de la misma convivencia. Las necesidades se presentan, con sus inapelables exigencias, hasta por el mismo orden simple y natural biológico y, manifestándose en el plano general, trascendiendo el conjunto colectivo, hacen que los hombres se vean en el deber de buscar una ordenación o principio regulador, para hacer al menos compatible la propia convivencia humana, ya sea a base de pacto o de contrato libremente aceptado y conscientemente consentido, voluntariamente aplicado.

En la concepción anarquista -al menos en la que admite la base organizadora por pacto libre- el comunismo libertario es el sistema o mecanismo estructural que hace más viable la formación y el desenvolvimiento de la sociedad cimentada sobre postulados ácratas interpretados con lúcido realismo, sin mixtificación del sentido y contenido de aquellos.

Base de la nueva sociedad: la Comuna libre

La piedra angular o célula viviente de la nueva organización social libertaria, para nosotros, además del individuo, del grupo, de la colectividad, del sindicato es la Comuna libre.

La Comuna libre, constituida por todos y cada uno de los ciudadanos, puede tener la función de coordinación social general, en el aspecto simplemente administrativo; no de poder o institución política sino de servicio social, en el plano territorial local. Sus funciones deben ajustarse a aquellas resoluciones y decisiones que las propias asambleas libres comunales hayan tomado de consenso mutuo. De la organización comunal ha de desterrarse todo autoritarismo y toda burocracia.

Las federaciones comarcales, regionales y nacionales de Comunas libres podrán constituirse en el plano general de un país o zona geográfica y étnica determinada, y confederarse internacionalmente.

La Comuna no debe concentrar en sí el poder político, y menos militar, que debe éste igualmente desaparecer en absoluto. Ni siquiera poder revolucionario. Todo poder político ha de ser abolido y nadie debe ejercerle. Tampoco debe haber en la Comuna propietarismo económico, que haga de su término geográfico e histórico un coto cerrado o un feudo. Toda Comuna debe estar abierta a la solidaridad, practicarla y recibirla, basándose en el principio de que toda riqueza natural o creada o fabricada, todo producto, utillaje o bien material, es patrimonio común y permanece a la disposición de todos, siendo su usufructo regulado por las normas colectivas libre y voluntariamente establecidas.

Del sindicato revolucionario y de sus funciones

El organismo que en la sociedad socialista ácrata mejor puede asegurar la organización del trabajo y su función, es el sindicato de característica sindicalista revolucionario, constituido por los trabajadores libres de la industria, del campo, de la mina, de los laboratorios, de los centros de investigación y rebusca, los de especialidades técnicas. Los sindicatos, agrupados por ramos e industrias, en federaciones locales, comarcales, regionales, nacionales e internacionales y administrando directamente, bajo su responsable control, fábricas y talleres, campos, minas, marinas, institutos científicos y tecnológicos, son organismos aptos para asegurar la producción de todos los artículos y cosas indispensables a la sociedad y a sus componentes, a tenor de las necesidades que se hagan sentir y se presenten, persiguiendo el objetivo de crear la abundancia con la aportación de cada uno al esfuerzo común, según sus fuerzas y capacidades y sin explotación de nadie ni privilegio alguno. Todos los recursos materiales, económicos y técnicos, los artículos manufacturados, los productos agrícolas, ganaderos, de pesca, etc., habrán de considerarse y ponerse a disposición común, por medio de los organismos adecuados y más idóneos, para la distribución, el cambio y la repartición más equitativa.

Las Federaciones de sindicatos podrán formarse por categorías de producción, ya sea industrial, campesina, etc., o de servicios públicos, correos, comunicaciones, transporte y demás.

La revolución social, con la desaparición de la burguesía y de las estructuras capitalistas y autoritarias, deberá establecer una nueva ordenación económica, que implicará necesariamente otras modalidades de trabajo, reajustes de fabricación, reconversiones profesionales, especialidades distintas de la producción.

Los sindicatos por profesión o industria tampoco habrán de disponer de poder político ni de propiedad de fábrica, de maquinaria o de productos elaborados. El propietarismo corporativista tampoco hay que dejarle tomar raíz en la sociedad anarquista o comunista libertaria.

La autogestión ha de tener por base asegurar la mejor y más racional organización del trabajo y la función de producción, controlados por un elevado sentido de responsabilidad individual y profesional consciente y voluntario.

Los comités o comisiones de autogestión de fábrica, empresa, taller o colectividad productora serán nombrados directamente por el propio personal ocupado en las mismas, estando sujetos a renovaciones periódicas y siendo revocables.

El burocratismo debe desterrarse de los comités y de todas partes. Al mismo personal técnico o calificado en especialidad, no ha de conferírsele en ninguna circunstancia, categoría de mando.

Nos manifestamos contrarios a admitir el principio de todo el poder a los sindicatos, como el de concederlo, de dirección-mando, a cualquier persona técnica o especializada, encargada responsablemente de un trabajo, quien deberá considerar a los demás trabajadores en un plano de igualdad moral y efectiva, como hombres y como productores, cooperando en las labores de una empresa común al servicio del bien general.

Sobre el salario o remuneración

Si los anarquistas nos hemos fijado por finalidad el suprimir la explotación del hombre por el hombre, el abolir las clases y el salariado, lógicamente no podríamos pronunciarnos, en una organización social de tipo libertario, por el mantenimiento de un tipo de salario o de categorías salariales de retribución por el trabajo efectuado.

Indudablemente son varios los problemas ya de orden moral, efectivo, práctico y social que supone la supresión del salario. Y buscar procedimientos de remuneración por concepto de trabajo o unidades y especialidades del mismo, tampoco seria una solución libertaria y menos compatible con un alto sentido de justicia y de solidaridad humana.

Partiendo de este razonamiento, nos manifestamos partidarios de la aplicación del principio de a cada uno según sus fuerzas, a cada uno según sus necesidades, considerando que el trabajo de cada uno le da derecho a la satisfacción de sus necesidades personales y a procurarse libremente el abastecimiento de cuanto se le haga preciso e indispensable en los almacenes, cooperativas o centros de distribución común.

Una carta de trabajador o de productor -carta especial para impedidos, inválidos, ancianos o niños- puede tener valor adquisitivo en todas partes y dar derecho a ser beneficiario de todos los servicios comunes. La socialización de los mismos, como también los de la vivienda, sanidad, seguridad social, espectáculos y recreos, ha de considerarse como una de las fórmulas más prácticas y accesibles al usufructo individual, familiar y común.

Es indispensable que cada hombre o mujer válidos tengan asegurada una plaza, un empleo o colocación útil en la organización común o colectiva del trabajo, como un derecho inalienable e imprescriptible reconocido y establecido por la sociedad anarquista, por la nueva organización social comunista libertaria.

Distribución y consumo

El fin de la organización social que defendemos y preconizamos, no debe ser el beneficio o el provecho industrial o comercial, manipulado o monopolizado por un grupo, clan, entidad u organismo cualquiera, sino el bien común, dentro de la Federación o Asociación de Comunas libres y solidarias.

Por otra parte, entendemos que las formas y mecanismos económicos de la sociedad anarquista no deben encajarse en una rígida armadura, en un régimen monolítico y de estructuras inamovibles.

Respetando el principio fundamental de no explotación del hombre por el hombre, de comunidad de riquezas, bienes, tierras, máquinas y productos, todo ha de ser puesto a la disposición y consumo y utilización individual y común.

Y así la libertad, el pan, la cultura y la independencia dentro de la unión y solidaridad quedarán mejor garantizados y asegurados para todos.

La distribución general coordinada y al detalle de productos agrícolas y manufacturados podrá ser asegurada por las asociaciones o federaciones de consumidores, a base de almacenes de abastecimientos y suministro al por mayor, donde los sindicatos de producción y colectividades podrán suministrar y depositar los productos, y por medio de las cooperativas de consumo y de los economatos o centros calificados para la distribución al detalle, exentos de todo mercantilismo.

Organismos de la revolución Las colectividades

Las colectividades de producción, y hasta las mixtas de producción y consumo, sobre todo en el agro, en el medio rural y campesino, pueden ser también un factor importante entre los medios idóneos y eficaces de asentamiento y desenvolvimiento de la nueva economía, como organismos vitales funcionando sobre el principio de libre cooperación en la nueva economía solidaria, sin mercantilismo ni concurrencia.

La experiencia de los sovkozes y de los kolkhozes es demostrativa de los grandes defectos que aquejan esos organismos, sobre todo de la factura estatal de los primeros, y a la vez de su ineficacia.

Los kibbutz, a través de sus modalidades conocidas y de su mismo funcionamiento interno, tampoco pueden ser preconizados como tipo de organización económica y social libertaria. En tal sentido, descartamos igualmente la fórmula del soviet, cuya experiencia en la U.R.S.S. ya hemos podido comprobar lo que ha podido dar de sí.

Hasta la fecha, experimentalmente, como expresión práctica y eficaz de realización colectivista-comunista viviente, puede ofrecerse el de las colectividades de tipo libertario durante la revolución española, en una situación dada de trascendental realismo histórico, manifestándose como organismos eficientes para asegurar el desenvolvimiento económico de un pueblo, sobre todo desenvolviéndose vinculadas de concierto con los sindicatos y demás organismos comunales, complementarios unos de otros y atendiendo cada uno en su esfera delimitada y característica respectiva, las necesidades y funciones económicas y sociales inherentes a la sociedad o comunidad.

Consejos sociales y económicos

Entre los organismos complementarios de utilidad, a título de asesoramiento, de información y de estadística, de orientación técnica, de rebusca de modalidades de organización más perfecta, de coordinaciones de plano local y general, de enseñanzas prácticas deducidas de las mismas experiencias diversas comparadas de producción y de consumo, de explotación y estudio de las posibilidades de desarrollo económico y de explotación de nuevas riquezas en común, puede haber los consejos de economía locales, comarcales y regionales, desembocando en el Consejo general de economía nacional federada.

Esos consejos de economía no deben tener ninguna potestad ejecutiva, sino simplemente misión consultiva y de asesoramiento. Podrán ser formados por delegados designados por la Comuna, los sindicatos, las colectividades, las cooperativas y centros de consumo, los organismos técnicos y culturales.

Los miembros de esos consejos, que incluso podrían éstos ser denominados consejos sociales y económicos, serán designados por los organismos respectivos y delegados a aquellos, a título temporal renovable y revocable.

Teniendo en cuenta las necesidades esenciales, materiales, productivas, relacionadoras, culturales y artísticas, etc., entre los consejos sociales y de economía que podrían formarse hay el de alimentación, el de vivienda, el de vestir, el de la producción agrícola, ganadera y forestal, el de la minería, el de la pesca, el de transporte, de comunicaciones, de artes gráficas, prensa y libro, el de la industria metalúrgica y siderúrgica, el de agua, luz, fuerza motriz y nuclear, el de la industria química, el del ramo del vidrio y cerámica, el del ramo de la madera, el de la construcción, el de sanidad, el de la cultura, artes y recreos, el de ciencias, investigaciones y técnicas, el de depósitos, créditos e intercambios, el de relaciones exteriores, el de importación y exportación, los cuales, a través de sus ramificaciones locales, comunales, sindicales, de colectividades, cooperativas y agrupaciones autónomas, sin centralismo alguno, de abajo a arriba, se entrelazarán en un consejo general de coordinación y solidaridad de entidades y organismos autónomos, sin atribuciones ejecutivas.

Las denominaciones de los diversos consejos que enumeramos podrán ser distintas de las que damos nosotros, los acoplamientos tener más o menos amplitud, las demarcaciones por especialidad o rama más variadas o sintéticas que las apuntadas. Y serán siempre adoptadas de común concierto, entre los interesados, directamente, sin imposición alguna.

Consideraciones generales

Al trazar o esbozar esas modalidades o fórmulas lo hacemos con la preocupación principal de evitar las influencias y reminiscencias autoritarias, las tendencias centralizadoras, absorbentes y monopolizantes en la sociedad anarquista o comunista libertaria y con el deseo de dar a la libertad, a la autonomía, contenido viviente, estructural, funcional, práctico y estimulador de mayor progreso y ascensional perfeccionamiento. La energía dinámica social transformadora y creatriz, la fundamentamos en el hombre y en la mujer, naturalmente, en su propia conciencia, como ser integral en sí, individualmente, y como unidad autónoma asociada voluntariamente al conjunto comunitario.

Si en las etapas de transformación y hacia la realización plena del comunismo, mientras el desarrollo industrial y agrícola no hayan alcanzado grado suficiente, por diversas causas, para crear la superabundancia y la libre adquisición individual, sin acaparamiento ni abuso de toda clase de productos, se estimara que no se hacía indispensable una regularización de la distribución y del consumo dentro del propio sistema de socialización aplicada, de colectivismo o de comunismo incipiente, ella deberá ser la más racional y justa.

Lo mismo opinamos si se pensara en la conveniencia o utilidad de un sistema de remuneración, para dar facilidades adquisitivas. De él somos contrarios porque tememos que la remuneración, de no ser igualitaria, y aún así, caería fatalmente en injusticias, suscitaría egoísmos y enconos y a la larga haría resucitar desigualdades.

La existencia del dinero, ya muy controvertida en sociología libertaria, tampoco es aconsejable, a nuestro entender. Y de establecerse un signo monetario, a base de bonos o de vales, tampoco ha de quedar centralizado en un organismo de tipo bancario, sino que, emitidos esos vales o bonos-moneda por las comunas, interiormente y en el plano general, han de poseer valor adquisitivo y permutable en todas ellas. Ha de evitarse la acumulación de valores de signo monetario, en especies o productos, la acumulación de la índole que sea, por parte de una comuna, de una colectividad o empresa potente, más importante o más próspera, de una región más desarrollada, de la misma manera que ha de evitarse y combatirse la centralización y el monopolio.

Si un plan económico general se hiciera necesario establecer, habrá de procurarse que las partes o unidades contribuidoras o cuyo concurso y recursos se requieren o pudieran ser afectadas, no queden sacrificadas, y lo acepten previamente, pues si la voluntad general se impusiera y se manifestara con la omnipotencia de un poder efectivo e indiscutible, se engendraría el riesgo de opresión o de injusticia y la rebeldía surgiría como reacción defensiva inevitable. La sociedad ha de ser como un organismo viviente en que todas las células o agrupaciones de ellas, todos los órganos, cumplen su función, para asegurarse la vida y la salud, con la diferencia de que dentro de ese organismo social el hombre se siente él y se manifiesta autonómicamente, contribuyendo con su propia individualidad a enriquecerlo y a vitalizarlo y con su inteligencia, razón y conocimientos, a darle conciencia, humanismo, desenvolvimiento armónico, impulsión creadora y ascendente.

Lejos de nosotros está la pretensión, que sería vana, de definir en lineamientos inmutables, ni siquiera a grandes rasgos y mucho menos en detalle minucioso, las bases sociales, éticas y económicas del anarquismo -adrede no utilizamos el vocablo político, por las mismas confusiones a que el mismo se presta, como se presta el de democracia. La evolución de la historia sabemos que lejos de seguir una línea ascensional continua, más bien la traza ondulante y está llena de contradicciones, y es a través de ellas como las nuevas formas sociales y económicas, y el propio desarrollo de la conciencia y de la ética humana, se superan y dan paso a nuevas formas, estructuras y conciencia de la ética humana, se superan y dan paso a nuevas formas, estructuras y concepciones, que tienen también existencia efímera, en una perpetua renovación de la vida social y de sus formas, dinámica creadora permanente de lo nuevo, imprimiendo su modulación y su huella a las realidades de cada tiempo, en cada pueblo y en el mundo. Es la propia dialéctica de la vida que crea esos gérmenes que dan impulso al progreso, pasando por el cerebro, la conciencia y la voluntad del hombre y plasmando en formas nuevas realidades efímeras.

Conscientes de ello, como anarquistas, pugnando por todas las audacias realizadoras progresivas, manteniendo viviente y activo el espíritu revolucionario, no ponemos trabas ni límites a la construcción del mañana libre, en continuo proceso de desarrollo y nos limitamos a estos apuntes alrededor del tema La organización de la economía en una sociedad anarquista o durante la etapa de transición revolucionaria hacia la anarquía, sin ninguna pretención exhausiva y como contribución al pensamiento y contenido común en los aportes a la doctrina libertaria, sin ninguna pretensión de originalidad.

domingo, 10 de enero de 2010

¿Los anarquistas están a favor de la organización?

Ateneo Virtual- Faq anarquista
Sí. Sin asociación, una vida verdaderamente humana es imposible. La libertad no puede existir sin sociedad ni organización. Como indica George Barret:

"Para llegar al sentido pleno de la vida debemos cooperar, y para cooperar tenemos que llegar a acuerdos con nuestros semejantes. Suponer que tales acuerdos significan limitaciones a la libertad es en verdad un absurdo; al contrario, son el ejercicio de nuestra libertad.

Si vamos a inventar un dogma sosteniendo que el llegar a acuerdos es dañar la libertad, entonces la libertad se vuelve tiranía inmediatamente, puesto que prohíbe a los hombres los más ordinarios placeres cotidianos. Por ejemplo, yo no puedo ir a pasear con un amigo puesto que va contra el principio de la Libertad si acordamos estar en cierto sitio a cierta hora para reunirnos. No puedo ni siquiera extender mi influencia más allá de mi mismo, porque para hacerlo tengo que cooperar con alguien más, y la cooperación lleva consigo el acuerdo, y eso va contra la libertad. Se verá de inmediato que este argumento es absurdo. Yo no limito mi libertad, simplemente la practico, cuando me pongo de acuerdo con mi amigo para ir de paseo.

Si, por otro lado, decido debido a mis mayores conocimientos que es bueno para mi amigo hacer ejercicio, y por eso intento obligarle a dar un paseo, entonces yo comienzo a limitar la libertad. Esta es la diferencia entre un acuerdo libre y un gobierno."


Objecciones al anarquismo , pp. 348-9


En cuanto a la organización, los anarquistas piensan que "lejos de crear autoridad, es la única cura para ella y el único medio por el cual cada uno de nosotros se acostumbrará a tomar parte activa y consciente en el trabajo colectivo, y cesará de ser un instrumento pasivo en manos de los dirigentes" (Errico Malatesta, vida e ideas). Así los anarquistas son conscientes de la necesidad de organizarse de una forma estructurada y abierta. Como señala Carole Ehrlich, aunque los anarquistas "no se oponen a la estructuración" y simplemente "quieren abolir la estructura jerarquica" están "casi siempre estereotipados como que no quieren ninguna estructura." Esto no es así, para "organizaciones que se construyen con responsabilidad, la difusión de poder entre el maximo número de personas, rotación de trabajos, compartir las habilidades, y la difusión de la información y los recursos" que estan basadas en "los buenos principios anarquistas de organización" (Socialismo, Anarquismo y Feminismo, Quiet Rumours: An Anarcha-Feminist Reader, p. 47 y p. 46)

El hecho de que los anarquistas están a favor de la organización puede parecer extraño al principio, pero es comprensible. "Para aquellos con experiencia solo en la organización autoritaria," sostienen dos anarquistas britanicos, "parece que la organización solo puede ser totalitaria o democratica, y que aquellos que no creen en gobiernos deben no creer en ningun tipo de organización. Esto no es así." (Stuart Christie y Albert Meltzer, The Floodgates of Anarchy, p. 122). En otras palabras, como vivimos en una sociedad en la que virtualmente todas las formas de organización son autoritarias, las hace que parezcan como la unica clase de organización posible. Lo que casi nunca se reconoce es que este modo de organización ha sido condicionado históricamente, surgiendo de una clase de sociedad particular - una cuyos motivos principales son la dominación y la explotación. Según los arqueólogos y los antropólogos, este tipo de sociedad sólo lleva en existencia unos 5.000 años, habiendo aparecido con los primeros estados primitivos basados en la conquista y la esclavitud, en los que el trabajo de los esclavos creo un excedente que mantuvo a la clase dominante.

Anteriormente, durante cientos de miles de años, las sociedades humanas y proto-humanas eran lo que Murray Bookchin llama "orgánicas", es decir, basadas en formas cooperativas de actividad económica involucrando el apoyo mutuo, el libre acceso a los recursos de producción y el compartimiento de los frutos de la labor comunal de acuerdo con las necesidades de cada uno. Aunque tales sociedades probablemente tenían rangos basados en la edad, no había jerarquías en el sentido de relaciones de dominio-subordinación institucionalizadas, impuestas por sanciones coercitivas resultantes en la estratificación de clases y suponiendo la explotación económica de una clase por otra (ver Murray Bookchin, La Ecología De La Libertad).

Hay que notar, sin embargo, que los anarquistas no abogan por un retorno a la "edad de piedra". Simplemente apuntamos que puesto que el modo de organización jerárquico-autoritario es un desarrollo relativamente reciente en el curso de la evolución social humana, no hay razón para suponer que de alguna forma está "destinado" a ser permanente. No creemos que los seres humanos estén genéticamente "programados" para una conducta autoritaria, competitiva y agresiva, al no haber pruebas convincentes que apoyen esta premisa. Al contrario, tal conducta esta condicionada socialmente, o aprendida, y como tal, puede ser desaprendida (ver Ashley Montagu, La Naturaleza De La Agresión Humana). No somos ni fatalistas ni deterministas genéticos, sino que creemos en el libre albedrío, que significa que la gente puede cambiar la manera de hacer las cosas, incluyendo la forma en que organizan la sociedad.

No cabe duda que la sociedad necesita ser organizada mejor, puesto que en el presente la mayor parte de la riqueza - que es producida por la mayoría - y el poder están distribuidos entre una pequeña minoría elitista en la cumbre de la pirámide social, causando privaciones y sufrimientos a los demás, particularmente a los que están en lo más bajo. De esta manera, ya que esta elite controla los medios de coerción a través de su control del estado (ver sección B.2.3), puede así someter a la mayoría e ignorar sus sufrimientos - un fenómeno que ocurre a menor escala en todas las jerarquías. No es de extrañar, pues, que la gente en las estructuras autoritarias y centralizadas lleguen a odiar a esas elites como una negación de su libertad. Alexander Berkman dice:

"Cualquiera que te diga que los Anarquistas no creen en la organización esta diciendo tonterias. La vida entera es organización, sea consciente o inconsciente (...) Pero hay organización y organización. La sociedad capitalista esta tan mal organizada que sus diversos miembros sufren: Tal como cuando tienes un dolor en alguna parte de ti, todo tu cuerpo te duele y tu estas enfermo (...), ni un solo miembro de la organización o el sindicato puede con impunidad ser discriminado, ahogado o ignorado. Hacerlo sería lo mismo que ignorar un dolor de muelas: enfermarías del todo."

Op. Cit. , p. 53

Hasta ahora esto es lo que sucede precisamente en la sociedad capitalista, con el resultado de, efectivamente, "todo enfermo".

Por estas razones, los anarquistas rechazan las forams autoritarias de organización y en cambio apoyan las asociaciones basadas en el libre acuerdo. El libre acuerdo es importante porque, en palabras de Berkman "unicamente cuando cada uno es una unidad libre e independiente, cooperando con otros desde su propia elección por intereses mutuos, puede el mundo trabajar con exito y llegar a ser poderoso." (Op. Cit., p. 199). Como discutimos en la sección A.2.14, los anarquistas hacen hincapie en que el libre acuerdo tiene que ser complementado con la democracia directa (o, como es denominado normalmente por los anarquistas, la autogestión) dentro de la asociación de lo contrario la "libertad" sera poco más que elegir señores.

La organización anarquista esta basada en una masiva descentralización de poder recuperada por las manos del pueblo, es decir por aquellos que directamente son afectados por las decisiones que se toman. Citando a Proudhon:

"A menos que la democracía sea un fraude y la soberanía del Pueblo un chiste, debe ser admitido que cada ciudadano en la esfera de su industria, cada consejo provincial, de distrito, municipal dentro de su propio territorio (...) deber actuar directamente y por si mismo administrando los intereses que le incumban, y deberia ejercer plena soberanía en relación a ellos."

The General Ideal of the Revolution , p. 276

También implica una necesidad de federalismo para coordinar intereses colectivos. Para el anarquismo, el federalismo es el complemento natural de la autogestión. Con la abolición del Estado, la sociedad "puede y debe, organizarse de una forma diferente, pero no de arriba a abajo (...) La futura organización social debe estar hecha enteramente desde abajo hacia arriba, por la libre asociación o federación de trabajadores, primeramente en sus sindicatos, después en comunas, regiones, naciones y finalmente en una gran federación, internacional y universal. Solo entonces sera realizado el verdadero y vigorizante estado de libertad y bien común, que lo ordena, lejos de denegarla, por el contrario afirma y armoniza los intereses de los individuos y de la sociedad." (Bakunin, Mijail Bakunin: Selected Writings, pp. 205-206) Porque una "organización verdaderamente popular comienza (...) desde abajo" y "el federalismo se convierte en una institución politica del Socialismo, la libre y espontanea organización de la vida popular." Así el socialismo libertario "es federalista en esencia". (Bakunin, The Political Philosophy of Bakunin, pp. 273-274 y p. 272)

Por tanto, la organización anarquista esta basada en la democracía directa (o la autogestión) y el federalismo (o confederación). Son la expresión y el entorno de la libertad. La democracia directa es esencial porque la libertad e igualdad implican la necesidad de foros en los que la gente puede discutir y debatir como iguales y en los que se permite el libre ejercicio de lo que Murray Bookchin llama "el creativo papel del disidente." El federalimo es necesario para asegurar que los intereses comunes son discutidos y la actividad colectiva se organiza de forma que refleje los deseos de todos aquellos que esten afectados. Para asegurar que las decisiones fluyen de abajo a arriba en lugar de ser impuestas de arriba a abajo por unos pocos gobernantes.

jueves, 7 de enero de 2010

Asambleas y reuniones: Metodologías de autoorganización

Descargar el libro

El ensayo, escrito con unas dimensiones (99 pag.) que evita las digresiones y se ciñe a lo estrictamente importante, huye de disquisiciones ideológicas y se centra en los aspectos más prácticos de la vida asamblearia de los grupos. La metodología de las reuniones es su único tema.

Aunque conocemos numerosos escritos dedicados a la dinámica de grupos, muchos de ellos presentes en el capítulo de bibliografía, es en éste en el que hemos encontrado una aplicación más directa a nuestras necesidades. Este ensayo, que en ningún momento cae en la tentación de dogmatizar sobre el asamblearismo, ni en distinguir la mayor calidad de grupos con determinados funcionamientos sobre otros, sólo aspira a proporcionar herramientas concretas para que nuestros grupos, organizados en torno a unos u otros principios, puedan garantizar un funcionamiento lo más participativo y democrático posible.



La reunión es el tema estrella. Se analiza de principio a fin. Cómo debe ser su adecuada preparación, convocatoria y confección del orden del día, como debe organizarse el espacio físico, en qué se diferencian diferentes tipos de reuniones, según objetivos perseguidos, etc. Se presta especial importancia a los temas instrumentales como son la moderación y la evaluación. Además hay un capítulo dedicado a roles y sentimientos grupales y personales, y otro a cuestiones relacionadas con la comunicación. El tema del liderazgo, tratado de forma transversal en todos los capítulos, se convierte en una de las cuestiones a las que se presta mayor atención.

Recomendamos su lectura, ya que en sus páginas tomaremos conciencia de múltiples carencias en nuestras actitudes personales y en nuestra aplicación del asamblearismo, que son subsanables atendiendo a las recomendaciones propuestas por los autores.

[Crítica extraída de la web del Grupo antimilitarista Tortuga]


miércoles, 6 de enero de 2010

La verdadera historia de la matanza de Badajoz

Maider
El 14 de agosto de 1936, casi un mes desde el comienzo de la sublevación fascista, la ciudad de Badajoz cayó bajo el mando del mayor asesino que se conoce en la historia de este municipio, el general Yagüe, comenzaría así el principio del horror y humillación más grande sufrida por sus vecinos.

La Guardia Civil ansiaba venganza, días atrás se habían atrincherado en el cuartel situado junto a la iglesia de Santo Domingo, tras varios días se rindieron y lejos de ser fusilados fueron encarcelados como presos políticos en la cárcel de Badajoz al igual que otros sublevados que tampoco fueron fusilados, aunque se definían a sí mismos como fascistas.



La cárcel se encontraba en la calle Atocha, lo que se conoce como la Escuela de Artes y Oficios y la Escuela Oficial de Idiomas. El director de la cárcel se llamaba Miguel Ángel Pérez Blasco, fascista confeso contrario al alcalde socialista Sinforiano Madroñero, éste ejercía sus funciones sin ninguna limitación aun estando ocupada la ciudad por la izquierda, ordenó volver al trabajo al profesor de la prisión Vicente López de Haro Rodado aun encontrándose de vacaciones, para hacerlo preso justo a la entrada de los nacionales y posteriormente mediante la “causa general” promovida por Franco para den! unciar a todos los sospechosos de rojos y contrarios al fascismo, ser fusilado sin juicio previo el 17 de agosto de 1936.

El 13 de agosto los nacionales alcanzaron la ciudad, situaron sus ofensivas en tres zonas estratégicas, la brecha abierta en la muralla localizada junto al actual parque de los Legionarios donde estaban situados los que su mismo nombre indica, la Legión, la brecha abierta en lo que se conoce como la carretera de la Circunvalación junto al puente de la Autonomía donde se encontraban los moros y la brecha abierta en la conocida como avenida de Huelva, junto al Instituto Zurbarán donde se encontraban los falangistas y demás sublevados. La Alcazaba de Badajoz parecía un fuerte muy difícil de alcanzar para Yagüe.

Los obuses eran lanzados y volaban por encima de las cabeza de las personas que vivían junto a la estación de trenes, todo el que intentaba escapar hacia Portugal, al entrar los nacionales en la ciudad, era detenido y enviado de vuelta por los militares de Salazar.

El teatro López de Ayala fue bombardeado y totalmente hundido por las bombas debido a que decían que allí se encontraban hacinados muchos rojos.

Tras derribar las resistencias los moros entraron en la ciudad sedientos de sangre matando a todo el que salía a la calle, violaban mujeres y arramplaban con toda la comida que encontraban, cuentan que guardaban en sus bombachos las cabezas cortadas de los milicianos que tenían dientes de oro como premio.

En la catedral, se atrincheró una resistencia roja, hubo un enfrentamiento armado pero poco después fueron asesinados por los hombres de Yagüe, comenzaron los fusilamientos en San Juan, en medio de la plaza se desarmaba y se procedía a la masacre, corría la sangre por las aceras de la actual calle Zurbarán, junto al actual bar Mercantil, de ahí su nombre, la “calle de la sangre”.
Junto al hotel Zurbarán, próximo a Puerta Palma había una nave donde guardaban caballos, éstos fueron sacados para hacinar allí a cientos de presos rojos para posteriormente ser enviados a la calle Pedro de Alvarado próximo al seminario y a la estación de trenes, a la casa de uno de los tenientes militares fascistas nacido en Badajoz, aquí se hacían juicios rápidos, siempre desfavorables para los milicianos ya que eran condenados a muerte por un tribunal militar.
Los hermanos Plá, pertenecían a una conocida familia adinerada de Badajoz, se definían como republicanos y por esto fueron encarcelados también, el obispo Jose María Alcaraz y Alenda, fascista con las manos llenas de sangre hizo un esfuerzo interesado por sacarles de allí hablando con Yagüe, pero aun así éste no le hizo caso y los mandó matar.

En la plaza de toros situada donde ahora se encuentra el Palacio de Congresos, fueron llegando los camiones con los detenidos que la gente iba denunciando, no se sabe si por miedo o por envidia, por riñas anteriores que poco tenían que ver con ideales políticos. Se hacinaban hasta no caber e iban siendo fusilados, la mayoría sin juicio previo debido a no tener ningún motivo. Las mujeres, madres, hermanas… dormían alrededor de la plaza esperando noticias de sus hombres. De igual manera ocurrían los asesinatos en el cementerio, en su muro y en su interior, los cuerpos eran quemados y posteriormente enterrados en la fosa común que allí se encuentra. Muchos familiares se acercaban a ver si podían ver sus cuerpos y así saber si habían muerto o no.

Mientras tanto el gobierno de la República mandó bombardear Badajoz, pero el jefe de la aviación Mendiola, que era pacense, ordenó dar la vuelta para no matar a la población descargando las bombas junto al barrio de San Roque.

Queipo de Llanos republicano sublevado en Sevilla que consiguió ocupar esa ciudad mientras llegaban los moros mandando a unos militares subirse a un camión y proceder a dar vueltas alrededor para dar sensación que eran muchos, dió un mitin en la Plaza de San Francisco alardeando su victoria mientras tanto.

Los familiares de los asesinados eran reprimidos y despedidos de sus trabajos, a sus hijos se les decía que sus padres eran malos y por eso habían muerto, eran obligados a cantar el “cara al sol” cada mañana de pie con el brazo alzado y a dar gracias a los salvadores de la patria.

Los matrimonios civiles eran anulados y los nacidos de estos y no bautizados reprimidos, así como los niños huérfanos.

Badajoz quedó lleno de viudas, lleno de sangre, sin población civil joven y obligada a olvidar y a callar la humillación.

El general Yagüe confesó sonriendo, por segunda vez al ser preguntado sobre si era verdad esta matanza en Badajoz, que no podía dejar que en sus filas avanzaran 4000 presos rojos, jamás hubieran ganado la guerra entonces.

Que los crímenes de guerra aquí cometidos no queden impunemente olvidados.

martes, 5 de enero de 2010

El cementerio de la historia

Felipe Saraiva
Recientemente el ayuntamiento de Badajoz decidió unánimemente y sin ninguna oposición real, llevar a cabo las obras que taparían uno de los últimos vestigios de la Guerra Civil a su paso por esta pequeña capital de provincia. Badajoz fue la última ciudad en la que el gobierno dictatorial impuesto dejó entrar a periodistas durante la toma de la ciudad. Gracias a ello han llegado a nuestros días fotos e historias de los periodistas que en aquellos días ojearon la ciudad y su destrucción.


Mario Neves, uno de esos periodistas, dejó buena cuenta de ello, detallando lo que sus ojos vieron en San Juan, la plaza de toros y lo que hoy nos trae al tema, el cementerio: "Se veía una nube de humo sobre el cementerio, desde aquí, desde este lado, y al día siguiente vine directamente a curiosear para saber exactamente que pasaba. Entonces tuve la visión mas dantesca de mi vida periodística. Había cuerpos de fusilados amontonados, apilados en uno de los extremos del cementerio, a los que habían regado con gasolina y a los que estaba prendiendo fuego para destruir los cuerpos. Recuerdo, como si fuese hoy aquel día que estuve aquí, de donde me marché amargado y afligido. Iba yo tan abatido que un cura, vestido de cura, aunque parezca increíble, me miró, se dio cuenta de que iba triste y afligido y me dijo "¿qué le pasa?" Yo entonces hice un gesto, y él, también con un gesto me dijo "lo merecían, lo merecían." Y esta fue mi última visión de Badajoz, después de los primeros días de la toma de la ciudad."



No creo que esto sea suficiente para mucha gente que dice que hay que cerrar las heridas, pero de todos es sabido que antes de cerrar una herida hay que desinfectarla, sino puede que la infección en lugar de curar, cada vez cale más profundo. Hay fotos en las que se ve el muro del cementerio con sus agujeros de balas y los hombres tendidos sin vida en el suelo, y ese muro llegó intacto hasta nuestros días... pero ahora ya no está. No lo había hecho Franco por que no le hizo falta, no quedaban rojos. Lo ha hecho Celdrán, que sigue odiando y despreciando a los "rojos" y aunque hoy ya no seamos tan "rojos" sabe que hemos vuelto para desinfectar las heridas. Hemos vuelto sin apenas fuerzas, a rastras, cogiendo cada migaja de historia que nos hemos encontrado, hasta formar la historia real de lo que aquí sucedió. Hoy estamos aquí, mañana también.

Estamos aquí para decir que la construcción del nuevo muro es una forma institucional de vandalismo, es una falta de respeto y una provocación. Dijeron que era para hacerlo más alto, para que las viviendas de nueva construcción junto al cementerio no vieran su interior, pero poco más alto es y cuando estén los nuevos vecinos, seguirán viendo las tumbas y panteones, lo que no podrán ver es esa parte de la historia que ahora se nos niega, no podrán ver los agujeros en los muros, agujeros que fueron balas, agujeros que fueron muertes. Probablemente murieran muchas personas sin ideología ninguna más que la de la vida, defender la vida, su vida y la de sus seres queridos, pero todos ellos eran antifascistas, porque no querían yugos a sus cuellos ni flechas en sus pechos.

Es necesaria una respuesta a estos actos "legales" que quedan impunes y esta es mi forma de hacerlo, escribirlo, decirlo, gritarlo y sin embargo, aunque sea una respuesta solitaria, sé que no estoy solo, que hay gente detrás que conoce la historia y quiere que se respete. Por todos aquellos que fueron acribillados en el 36 y por todos aquellos que hoy somos acribillados como locos, anacrónicos o vándalos, seguiremos viviendo para hacer lucha que es justicia. Como dice una de las pintadas que recientemente aparecieron en los nuevos muros: "Antifascistas siempre 1936-2010".

domingo, 3 de enero de 2010

Ya ha salido en el BOE que aportamos

Paca Blanco
El suculento bocado que suponen, para un pueblo de unos pocos cientos de habitantes, los 800 millones de euros de inversiones y los 12 millones anuales, que se pagarán al Ayuntamiento dispuesto a albergar el cementerio nuclear, el Gobierno ya tiene candidatos y ha lanzado la convocatoria para albergar el Almacén Temporal Centralizado (ATC), donde irían a parar los residuos de alta actividad de las centrales nucleares españolas.

Ecologistas en Acción ha podido saber que existen cuatro municipios que se han ofrecido ya como candidatos para albergar el ATC, el cementerio nuclear donde se depositarán temporalmente los residuos de alta actividad procedentes de todas las centrales nucleares españolas. En concreto, uno de los candidatos se encuentra en el área de la central nuclear de Zorita (Guadalajara), otro se halla en el entorno de la central de Ascó (Tarragona), tristemente famosa por el escape radiactivo ocultado por sus explotadores, un tercer candidato se encuentra en la zona de Vandellós (Tarragona), donde se encuentra una central en desmantelamiento cuyos residuos de alta actividad se hallan en Francia reprocesándose, y el último candidato es un municipio no nuclear, que no pertenece a la AMAC (Asociación de Municipios Afectados por Centrales Nucleares).



Los residuos de alta actividad son una de las consecuencias indeseables de la energía nuclear. Son sustancias que permanecen radiactivas durante cientos de miles de años, y para las que no existe forma de gestión satisfactoria, a pesar de los enormes recursos que se invierten en investigación desde la primera reacción de fisión que se produjo en el año 1942. Por tanto, es imposible calcular el coste de la gestión de los residuos de alta y, por tanto, del kWh de origen nuclear. Mantener las centrales nucleares en funcionamiento implica agravar este problema.

Las motivaciones para albergar el cementerio nuclear de residuos de alta actividad durante aproximadamente el centenar de años para los que está preparado el ATC son claramente económicas. Los alcaldes no han tenido problemas en ofrecer sus municipios para que acojan esta peligrosa instalación sólo por el dinero que ofrece ENRESA. Para Ecologistas en Acción esto es claramente una muestra de imprevisión y de temeridad por varios motivos.

En primer lugar, nadie puede decir qué ocurrirá después de los 60 años que, en teoría, debe funcionar el ATC. Si no hay determinada una solución definitiva para la gestión de tales sustancias en ese momento ¿dónde se llevarán los residuos? En ese caso, lo más probable es que continúe la política de hechos consumados y se busque una forma de ampliar la vida del ATC. En segundo lugar, se trata de una instalación que, en sí misma es un riesgo por las peligrosas sustancias que alberga. Además de la propia seguridad de la instalación hay que considerar el riesgo que supone su asunción, puesto que nos enfrentamos a nuevos peligros tras los sucesos del 11-S en EE UU o del 11-M en Madrid.

Estos riesgos, nada desdeñables, hacen que el ATC sea una hipoteca de futuro para los municipios que se han ofrecido a albergarlo. Es claro que esta instalación va a espantar cualquier otra actividad económica que se produzca en el municipio y que, lejos de traer el progreso, el ATC va a significar la condena al monocultivo económico, que generará pocos puestos de trabajo y no distribuirá la riqueza entre los habitantes del pueblo. La actitud del Gobierno en este tema resulta decepcionante, puesto que, en lugar de abrir el debate sobre residuos radiactivos y energía nuclear, continua realizando estas actividades a hurtadillas.

Desde Ecologistas en Acción Extremadura y la Plataforma Antinuclear Cerrar Almaraz, pedimos a la Plataforma Cementerio Nuclear No en Extremadura que se fue a casa ante las promesas de PSOE y la Junta de Extremadura de que en Extremadura No, que estén pendientes igual que estamos los demás, porque el dinero es golosito y estos políticos no son de fiar.

A pesar de las noticias Feliz año nuevo a tod@s los extremeñ@s con conciencia.